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domingo, 13 de mayo de 2012

Este fin de semana se celebra el Expomanga, en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo, en Madrid. Como todos los años desde 2007, he ido religiosamente a este evento.
¡Nos chupamos una colaza de 1h! ¡Y aguantando a un chapa que no paraba de hablar!
Ya llevaba un par de ediciones en las que estuve dando vueltas sobre este tipo de eventos. Me acuerdo cuando empecé a ir que eran la caña, ya que siempre encontrabas figuras y complementos que eran muy difíciles de encontrar en las tiendas. Ahora no sólo te intentan timar con objetos falsos (hemos visto y detectado, entre otras falsificaciones, varitas de Harry Potter que se veían a la legua que no eran los originales), sino que encima te sablan por todos los lados y, para más inri, en todos los puestecitos venden exactamente las mismas cosas. Ya no existe esa originalidad que destacaba en estos tipos de eventos, y eso, a decir verdad, me hace plantearme seriamente el dejar de ir. Es dar una vuelta por el sitio y ya lo has visto todo, y es ahí cuando realmente piensas: ¿y ahora qué hago durante el resto del día?
El mejor puesto de todos, pero también el más caro: 3.80€/100 gr. ¡¿Pero esto qué es!?
Y, bueno, esta vez ha pasado lo mismo. Aunque hubo una gran diferencia: el precio del evento ha bajado. De 6 euros que solía costar, esta vez salía por 4 euros. Me parece genial que, por fin, se hayan dado cuenta de que venderían más rebajando la entrada un poco menos, y más sabiendo que hay crisis y no estamos para tirar la casa por la ventana.

En fin, a lo que iba: me ha encantado cómo estaba organizado todo, aunque se agradecía que hubiera un poco más de ventilación. Por la mañana se estaba de lujo dentro, ya que había airecito y tal, pero por la tarde… por la tarde olía todo eso a sudor y el aire estaba muy cargado. Suplicio total. Pero bueno, el olor a sudor es algo que no se puede evitar en este tipo de eventos… Y los stands, aunque todos vendían las mismas cosas falsas y te sablaban igual (me quise comprar una camiseta legendaria de hunter y es que me salía más cara que comprándola en la tienda original, y eso que es online), por lo menos estaban bien estructuradas, y había muchísimo espacio para moverse.
Hasta los topes
Por lo demás, no era un evento con muchas cosas a destacar. Bueno, salvo una cosa: Ramen para dos, el blog donde escribía noticias de manga y anime, ha vuelto a ganar el premio al mejor medio de comunicación. Lástima que no estuviera ahí para verlo… tuvimos que hacer la compra porque no teníamos suministros para sobrevivir lo que quedaba de fin de semana, pero bueno… Mis felicitaciones a todos esos cracks, porque son geniales, porque escribir para ellos me animaba muchísimo y porque, pese a que llevo sin colaborar con ellos mucho tiempo, aún mantenemos el contacto y esas cosas me llegan. Porque hay otros de otros medios que te saludan para quedar bien o para dar una buena impresión, pero a ellos no. Se nota que lo hacen de corazón porque son gente fantástica. Y eso, que sois geniales. Enhorabuena por vuestro premio, os lo merecéis :D.
En otro orden de cosas, he comprado las siguientes cositas:
Mis compras :D
  •      Una taza negra de los Stark, de Juego de Tronos. Para tomar el colacao calentito cuando el invierno esté llegando.
  •    Un marcapáginas con mi nombre. Ya tenía uno, pero es que ando escasa de marcapáginas. Y luego un detallito para mi suegra. Espero que la guste :3
  •    FTWok, el quinto ¿tomo? ¿número? de un fanzine que me está encantando por momentos: FTW. Aún no me lo he leído todo porque es el doble de gordo que las anteriores ediciones, pero está genial. Y, encima, esta vez, me han firmado y me han puesto dibujitos :D. Me ha hecho mucha ILUSIÓN. Y me declaro fan de Suragu. He echado un vistazo a su Deviant Art y joer cómo dibuja el amigo. Qué envidia me da la gente que dibuja tan bien ToT. Y de Yenke y Pepe. Me encanta la historia de LBP. Jo, ¿pero cómo es posible que todos dibujen tan bien y yo haga esos churros? :<

No he comprado más porque todo estaba por las nubes. Muy caro.

Y nada, poca cosa más. Me alegra haber visto a mi queridísima Ali, mi mokona blanca; a Ransil y Pollo que, como siempre, están realmente zumbados; a Villazeros, qué gran chaval; a Duranial, otro crack del dibujo (pero por qué dibujan todos tan bien, maldita sea!? ToT);  a Zollber y su famosa perilla, que ya tiene personalidad propia; a mis ex compañeros de RP2 Didi, Batto y Leo; y a Delfa, el hombre más solicitado de todos los tiempos :D. Aparte, siento no haber visto a otros tantos que he detectado a través de la 3DS y no en persona (Araque y Charles, no me odiéis ToT) y siento no haber visto a otros tantos que también iban a ir y que no nos hemos cruzado. Espero que en otra ocasión nos podamos ver :3.
Magikarp usó Salpicadura. No es muy efectivo...
En fin, que me voy por las ramas. En resumidas cuentas:
Pros del evento: Mucho espacio entre los stands, escenarios separados, por lo que se entendía lo que decían en cada uno sin perjudicar al otro; bajada del precio de la entrada; y atención excelente en Información (no, no lo hago por peloteo Ali XD).
Contras: Más aire, por favor ToT. Y más variedad de artículos rare. 

domingo, 26 de septiembre de 2010

Ayer me dejé caer por la III Japan Weekend que se celebró este fin de semana en Madrid. No fue un evento del otro mundo, pese a que, además de este evento, se celebraba el Madrid Games Expo.

Para este evento, decidí ir del aprendiz Luke, de la saga de juegos de El Profesor Layton. No lo lucí demasiado, pero me pidieron algunas fotos y me dijeron que mi cosplay había quedado bastante bien para ser casero. A mí no me pareció que fuera algo excepcional, pero bueno…

Me advirtieron que había que ir pronto porque iba a acudir mucha gente y por eso llegamos al evento a eso de las 11 de la mañana (bastante más pronto que otras veces, ya que solemos llegar a eso de las 12 y media o por ahí). Al llegar, nos encontramos con una cola impresionante, que no avanzaba nunca. Nunca. Estuvimos en la cola esperando a que hubiera movimiento alrededor de dos horas hasta que conseguimos estar a escasos pasos de la taquilla. Como los organizadores del evento no se molestaron en imprimir carteles informativos, decidieron actuar cual verduleros y gritar por dónde teníamos que ir para acceder al recinto. Parecía que en vez de ir a un evento otaku estábamos en la cola de la charcutería de un mercado. Ya tenía unas tentaciones tremendas de gritar al chaval: “Oye, perdona, ¿a cuánto está el kilo de kiwis?”.

Bueno, pues después de morirnos de calor (y yo casi de aburrimiento, y menos mal que llevaba a mi Yoshi, mi IPod, y me puse a escuchar el concierto de Ghibli) entramos al evento, donde nos topamos con una sala de proyecciones y dos paneles raros. Fue entonces cuando tuvimos la sensación de que habíamos tirado el dinero a lo tonto. Nada más lejos de la verdad. Al entrar y vimos los pocos stands que había (y, por cierto, con muchos productos de mala calidad y muy careros) y después de dar una vuelta por la zona de Madrid Games Expo, llegamos a la conclusión de que nos habían timado. Pero bueno, miramos un poco los juegos, aunque las consolas o estaban hechas una pena (las PSPs no tenían Joysticks; la PS3, que era la blanca antigua y no la nueva y fina, se quedó sin mandos de Playstation Move; igual que la Wii) o los juegos que estaban disponibles estaban obsoletos y eran muy antiguos (como el Little Big Planet, que vale, me gusta, pero es antiguo).

Y nada más. No había nada más. Un escenario donde sólo había sillas para los jueces y nada más. Espacio vacío. Un espacio muy desaprovechado teniendo en cuenta que había entaponamientos descomunales en la zona de stands. Se pusieron unos chavales a pegarse con espadas de corcho y poco más.

Lo único que mereció la pena fue re-encontrarme con tanta gente maja, como Duranial, Zolber, Ransil, Pollo, Didi, Leo y Batto. Y me dio mucha pena no haber visto ni saludado al resto de la gente que me esperaba encontrar ahí.

Aunque el evento no era para tanto, conseguí sacar mi lado compulsivo y vacié un poco mi cartera de Fullmetal Alchemist. No pude resistirme y compré tres figuritas (soy una amante de las figuritas, creo que me viene de familia XD):
  • Portgas D. Ace: Personaje de la serie One Piece.
  • Italia del Sur (aka Romano): De Hetalia Axis Powers. Era una figurita aleatoria y salió la única que no salía en la caja.
  • Blacksmith: Del juego Ragnarök Online. Resulta que era una figurita al azar y me tocó la Blacksmith, un personaje que ni me gusta ni me deja de disgustar. Soy más de hunter, pero bueno... de cuerpo a cuerpo me gustaba bastante este, porque además, era una comerciante, y podías sacarte algunos cuartos con ella.

Otro detalle: tanto en la cola como cuando fuimos a comer, me perseguían las avispas. Las tengo pánico. Desde peque. Para entenderlo, hay que remontarse a cuando tenía 4-5 añitos nada más. Aquí donde me veis era un maldito trasto, no paraba quieta y siempre estaba montando alguna (pues casi como ahora, ¿no? XD) y nada, estábamos de vacaciones en un pueblecito de Guadalajara donde mis abuelos tenían un chalete muy grande y bonito. Había una piscina muy grande (que fue testigo de otro gran pavor que conseguí superar hasta hace bien poco como quien dice, pero bueno, esa es otra historia). Pues nada, como hacía calor, pues en los charcos había muchas avispas. A la menda no se le ocurrió otra cosa que quererlas matar pisándolas. Vale, hasta aquí bien, pero fui muy inteligente y quise pisarlas… estando DESCALZA. Total, que no podía pisarlas y cabreé a las avispas. Me picaron muchísimas por todo el cuerpo, pero sobre todo en las plantas de los pies. Estuve mucho tiempo con dolores y picores (y sin poder andar, que eso era lo peor). Desde entonces, es ver una avispa y me pongo tensa y quieta, o eso o salgo corriendo como si no hubiera un mañana.

Pues nada, eso, que ayer en la comida nos acosaron las avispas, hasta tal punto que nos cambiamos de sitio cuatro veces sin exagerar y a mí se me quitó el apetito por la tensión.

Como algunos ya saben, me surgió un imprevisto y tuve que salir corriendo, pero como no fue tan grave como pensaba y ya era demasiado tarde como para volver a la JW, Axi y yo decidimos ir al cine, a ver “El Gran Vázquez”, dirigida por Óscar Aibar e interpretada por Santiago Segura. Estaba bastante bien para ser una españolada, un buen homenaje a ese gran dibujante de tebeos, maestro de Ibáñez.

“Barcelona, años 60. Es primavera, y Vázquez respira la vida a pleno pulmón. Sus personajes -las Hermanas Gilda, Anacleto, la Familia Cebolleta...- triunfan entre los tebeos de la Editorial Bruguera. Mientras, el mejor dibujante de tebeos de España disfruta de lo que quiere cuando quiere, no paga nada, esquiva con ingenio a sus acreedores, burla y tima a sus jefes y se casa alegremente coleccionando una familia tras otra. Hasta que un gris contable de su editorial decide que debe pasar por el aro como todo hijo de vecino. No será tarea fácil: para el genial dibujante, la vida es una fiesta en la que hay que colarse si no te han invitado.”

Y después nos fuimos a cenar a un italiano, donde comí como si no hubiera un mañana y me cebé hasta la saciedad. Por haber consumido más de 15 euros cada uno, nos dieron un rasca que daban un regalo seguro. Nos tocó a Axiarel y a mí un estuche para cada uno. Con pinturas. Pero marca Cocacola, no Alpino.

sábado, 12 de junio de 2010

Revisando las entradas que aún tengo pendientes, me he fijado que no he preparado un análisis. Vale, que se celebró desde el 30 de abril hasta el 2 de mayo (hace ya bastante tiempo), pero bueno, mejor tarde que nunca.

Bueno, pues Expomanga 2010 se celebró en La Pipa, en la Casa de Campo de Madrid, tal y como manda la tradición. Sin embargo, esta vez fui con una pulserita en la muñeca, permitiéndome entrar gratis al evento cualquiera de los tres días (decir que es bastante incómodo estar con una pulserita tipo Parque de Atracciones, es decir, de papel, para tres días. Vamos, que si ya bastante es molesto llevarlo un día… tres ya ni te cuento…). Pero bueno, a caballo regalado, no le mires el diente.



En fin, volvamos al tema. Fui el viernes 30 y el sábado 1. El día 2 no pude asistir porque era el día de la madre y, aunque yo ya no tenga nada que celebrar y para mí es un día especialmente duro, la familia insistió en que acudiera a la típica comida tradicional.

El viernes fui casi de sorpresa, ya que no contaba con ir, pero al final conseguí pasarme un rato. Por eso, fui de paisana (¡¡la segunda vez que lo hacía!!). Ya sabía que tenía pulsera, pero lo que no tenía claro era dónde conseguirla, así que casi me chupé media cola de taquilla normal hasta que me di cuenta de que, donde debería pedir la pulserita, era en la taquilla de al lado, ¡donde no había gente! -__-.

Se puede decir que el viernes 30 fue día de relax, ya que había poca gente (bueno, no poca, menos que cualquier día normal), así que aproveché para echar una ojeada rápida a las tiendecitas para tener bien clarito qué cosas podría comprar, aunque principalmente fui para intentar echar un cable al stand de Ramen para Dos, aunque tampoco hice mucho, la verdad, cosa que me frustró cuando acabó el fin de semana…
Ese día conocí a Leo y Gryphus, escuché las batallitas de Leo (¡¡en serio, quiero ir de Interraíl!!) y debatimos qué cosas eran moe y cuáles no. También pegué un par de sorpresas a Ali y Delfa, que no sabían que me iba a pasar… y me acosó un tío con cámara de fotos que no conocía de nada y que me hacía fotos sin estar cospleada ni nada (eso sí, cuando fui con Carlos, ni mú me dijo el tío ese XD).

El sábado sí que fue el día del show. Fui cospleada de Ouendan, con pompones y todo (que acabaron fatal, por cierto XD). Pese a que había muchos puestos, había poca variedad de contenido, como siempre. Sin embargo, es verdad que no compré nada en Otaku Center, porque no aceptan el carné de socio, por eso decidí aguantarme y esperar un poco más hasta que llegue el día en el que curre y cobre por primera vez para gastarme un buen porcentaje en esa tienda >:D.

Y nada, por comprar, no compré mucho. Sólo un Totoro que tengo colgado en una balda, un pollo redondo y Antología de Studio Ghibli (libro que ya me he leído y que me ha parecido muy interesante por la cantidad de datos que ofrece, aunque faltan algunos detalles, como el hecho de mencionar que Marco, de Porco Rosso, es un cerdo porque a Miyazaki le fascinan los cerdos y cosas así).

Asistí al I Encuentro de Bloggers, celebrado en una de las salitas de Expomanga, donde conocí a Ransil (por cierto, queda pendiente el Parque eh? XD) y hablé con Yago, que me ofreció una bebida extrañamente amarillenta y olía a fresa…

Pero bueno, la guinda fue cuando presencié los Premios Expomanga, donde Ramen para Dos recibió el premio al mejor medio de comunicación :D. Mención especial tiene la presentación tan fantástica rollo Bobobo, con la que grité como una colegiala en celo XD.

Mis notas a destacar: Me ha alegrado muchísimo estar rodeada de gente tan maja. Mando un saludo a todos los que me encontré ahí y a todos los que he conocido. Ha sido un auténtico placer haber estado ahí con vosotros y espero que esto se repita más de una vez :3

martes, 9 de marzo de 2010

El último fin de semana de febrero, el IFEMA acogió a miles de personas que se acercaron al pabellón 7 para tener un primer contacto del País de las Maravillas de Tim Burton antes de su aparición en cartelera.
Acudieron al evento niños y mayores de todas las edades, dispuestos a aguantar vientos y soles para estar a escasos centímetros del sillón donde se sentó el actor Johnny Depp, ejerciendo de papel de El Sombrerero Loco.
Parece ser que la película tendrá un enfoque que, hasta ahora, nadie había hecho, y es que nos encontramos con una Alicia de unos 19 años (en los libros tiene poco más de 7 años, por lo que el cambio es bastante grande) que vuelve por tercera vez al País de las Maravillas. Pero, esta vez, todo ha cambiado: La Reina Roja se ha apoderado del mundo entero y todo se ha vuelto más caótico de lo normal. Es por eso que el líder de la Resistencia, El Sombrerero Loco, pide ayuda a Alicia, por lo que, para derrotarla, necesita el apoyo de todos los personajes que salieron en los libros de Lewis Carroll.
Según los actores principales del reparto, esta película no se asemeja a ninguna otra versión de Alicia en el País de las Maravillas, aunque admiten que es verdad que el director, Tim Burton, ha tomado por referencia los dos libros que componen este título: Alicia en el País de las Maravillas y Al otro lado del espejo. Afirman, sin dudarlo un segundo, que la película es mágica y, tanto el director como el reparto, tienen muchas ganas de ver su creación en 3D. Aunque para eso, aún faltan unos meses (se estrenará el 16 de abril).
La cola para asistir era kilométrica. Los tres días que duró la exposición, alrededor de las 18:00 de la tarde ya era imposible asistir, ya que los organizadores advertían de que estaba aforo máximo (tuvieron que cortar la cola y todo). Pese a que el sábado no conseguí ni hacer cola, el domingo llegué sobre las 12:00 de la tarde y ya había cientos de personas haciendo cola. Menos mal que hacía buen tiempo y la cola se hizo un poco más soportable.
Me sorprendió la cantidad de gente que fue, aunque hay que admitir que no demasiado, ya que hay que tener en cuenta varios aspectos:
- Los padres ilusos se creen que Alicia es para niños pequeños cuando, en realidad, tiene una trama y un lenguaje que un crío no podría entender.
- Estamos hablando de una exposición decente que es gratis. Admitámoslo: a los españoles nos gusta las cosas gratis y más si son de buena calidad.
- El director es Tim Burton y el protagonista, Johnny Depp. Muchos adolescentes de mi edad fueron exclusivamente por ese motivo (había hasta góticos-emos, cosa que no entendí, porque Alicia es bastante alegre, el libro también y no se puede decir que la película sea muy oscura, pero bueno…).
Es normal que se acercara mucha gente a la exposición. Lo malo es que, a algunos, le sabe mal hacer cola durante horas para ver una exposición de apenas 15 minutos de duración (estoy segura de que si hubiera que haber pagado para entrar, ni la mitad de la gente que ha acudido habría estado ahí).
Bueno, después de estar ahí casi cuatro horas asándome bajo el sol, conseguimos entrar. Había una salita oscura, donde repetían el tráiler y un pequeño reportaje de Alicia en el País de las Maravillas una y otra vez. En el recibidor, habían colgado fotos de algunos de los personajes que iban a salir, como, por ejemplo, la Reina Blanca.
Después de esperar ahí como media hora, una chica disfrazada de un ser que parecía una fusión entre la Reina de Corazones, un mimo y el Sombrerero Loco nos guió por la sala, diciendo que, antes de entrar a la Madriguera del Conejo Blanco había que hacer magia. Para ello, era necesario tumbarse en el suelo y mirar de nuevo el tráiler que nos había puesto unas 40 veces en la sala anterior.
En fin, nada más entrar pudimos observar una grandiosa puerta, rodeada de árboles. Pusieron una tela blanca, de modo que parecía que la puerta no se sostenía contra ninguna pared. Pensaba que era un adorno hasta que la chica abrió la puerta de par en par y entramos.
La sorpresa fue general, ya que simularon un túnel con decenas de objetos que recordaban a la madriguera de ese conejo que corría porque llegaba tarde. Mis ojos, sin embargo, no se posaron en los vasos, gafas y demás objetos que estaban incrustados en la pared, sino en unos cuadros que contenían los dibujos originales del libro de Alicia en el País de las Maravillas. Lástima que estuviera tan oscuro. No pude hacer fotos decentes.
Al salir del túnel, acabamos en una sala donde vimos a una Alicia con un tamaño descomunal y el atrezzo utilizado en esa escena tan famosa de las galletitas Cómeme y las botellitas Bébeme. La guía explicó que el equipo tuvo que hacer el mismo adorno de varios tamaños para simular mejor el crecimiento y/o el decrecimiento de Alicia. Así, pudimos ver varias botellitas, cajitas y llaves.
Recordemos que las botellas de “Bébeme” hace que Alicia encoja hasta convertirse en una pulga (el tamaño depende de la cantidad bebida) y la niña las usa en varias ocasiones (siendo sustituida por un trozo de una de las setas donde La Oruga se sentaba a fumar su pipa). Las galletitas o los pasteles “Cómeme” son unos dulces que permiten que Alicia crezca metros. También fueron sustituidas por el lado opuesto de una de las setas de La Oruga. La llave permitía a Alicia entrar por la puerta para acceder a El País de las Maravillas. Sin embargo, nunca la usó.
En esta misma sala había, además, el vestuario original de Alicia, así como un boceto del vestido que llevó en la película.
A continuación, la guía nos llevó al jardín viviente, donde las rosas tienen caras, hablan y cantan. Fue curioso cuando pude apreciar que una de las rosas (la rosa) movía su rostro para sonreír al personal.
En medio de la sala, la magnífica mesa de El Sombrerero Loco, repleta de jugosos manjares y tazas de té de porcelana. Presidiéndola, estaba la butaca de Johnny Depp (quería sentarme, para notar su presencia, peeero…). Y no, esta vez ni había té ni estaba el anfitrión (qué lástima). Mantel de ganchillo, grandes pasteles, pastitas, bollitos, cucharas de la época victoriana… Era tal y como me había imaginado desde el principio.
Nos explicaron dónde se sentaron los actores, pero yo tenía la mirada puesta en el grandioso sillón de El Sombrerero Loco. Grande, cubierto de un tapiz beige pastel, destacando entre las sillas de madera que rodeaban las mesas de distintos tamaños.
¡Que le corten la cabeza! ¡Que le corten la cabeza! ¡Traedme un cerdo! Llegamos a la salita de la Reina Roja. Aunque Helena fue “tuneada” para presentar este personaje (aumentaron su cabeza 10 veces y luego la modificaron), estaba el vestuario y todos los complementos que llevó para rodar su interpretación: las botas, la maza, los anteojos (¡con forma de corazón, por supuesto!), gorritos de todos los tamaños (preciosos, por cierto), la peluca, la corona, el fantástico vestido y el trono. Un trono bastante pequeño para lo alta que es Helena. Al fondo, una cristalera de corazones (normal, estamos hablando de la Reina Roja, la Reina de Corazones).
La Reina Roja es hermana de La Reina Blanca. Destaca por tener muy mal genio y mucho temperamento. Pese a que siempre está mandando cortar la cabeza a cualquiera que no cumpla con su deber, la verdad es que nadie lo hace. Es bastante inteligente a la par que absurda e impertinente. En la película de Tim Burton, ha dominado el País de las Maravillas y sólo Alicia podrá conseguir que todo vuelva a su cauce.
Sin embargo, La Reina Blanca es inocente, un poco tonta y bastante tierna. Se puede decir que es la antítesis de su hermana. Tiene muchos miedos y se anticipa a los acontecimientos (por ejemplo, si sabe que se va a pinchar, antes de que eso ocurra, grita y se escandaliza. Cuando pasa, está la mar de tranquila…). Cree que Alicia será la única que puede salvar a su reino, por lo que la convierte en su paladina. Por eso, recibe una bonita armadura, un escudo y una espada con gemas incrustadas.
Aunque Alicia no luchará sola, ya que El Sombrerero Loco también desenvainará su espada y la pondrá al servicio de la Reina Blanca (sí, habéis leído bien: El Sombrerero Loco es un espadachín XD).
Si la sala de la Reina Roja era negra y roja, la de la Reina Blanca es blanca y azul. Colores muy tranquilos, como la personalidad de la protagonista de la habitación. Me fascinó el vestido que llevó, ya que me recuerda a los trajes de boda y parecía totalmente irreal. Había una réplica de una de las piezas del ajedrez de la Reina Blanca, así como una maqueta del palacio de la misma.
La armadura de Alicia parecía sacada de las historias medievales y fantásticas. Nada más verla, la relacioné con El Señor de los Anillos, de Peter Jackson. Pese a ser muy chula, no tenía muchos adornos (más tenían la espada y el escudo que llevará en la película). Me sorprende que en esta entrega, Alicia se convierta en la paladina de La Reina Blanca (bueno, me imaginaba que tendría algo que ver con la Reina Blanca, porque en los libros se apreciaba que se llevaba mejor con la Blanca que con la Roja, pero de ahí a quitarse el vestido azul y ponerse una armadura… es un poco wtf, ¿no? XD).
Al finalizar la visita, había un fotocol con el palacio de fondo para que la gente se pueda hacer fotos. Asimismo, ofrecieron un servicio que consistía en maquillarse y peinarse como El Sombrerero Loco y Alicia (lástima que Carlos me parara los pies… quería teñirme de naranja y que me pintaran como a mi personaje favorito XD). También firmé en el libro de visitas, con la siguiente dedicatoria: “Aquí todos estamos locos”, con la silueta del Gato Cheshire (ya sabéis: ojos y la sonrisa con forma de luna creciente). Quería poner algo de la Morsa y el Carpintero, pero no me dejaron dibujar nada -__-.
Como conclusión final, decir que la exposición ha sido espectacular y muy gratificante (por lo menos para mí) y creo que mereció la pena hacer tanta cola para ver el atrezzo de la que puede ser la película del año.
Lo mejor, es que el estreno está muy cerca de mi cumple (16 de abril), así que va a ser como un regalo para mí ^^.

lunes, 15 de febrero de 2010

Bueno, con un día de retraso, me dispongo a analizar el II Japan Weekend de Madrid, celebrado entre el 12 y el 14 de febrero. Aunque sólo fui el sábado, ya que el domingo pasé San Valentín con mi novio.
Para este análisis, voy a concretar varios puntos clave:

Ambiente: El ambiente ha sido bastante bueno, sobre todo por la tarde, ya que por la mañana (a eso de las 11 y media de la mañana, hora aproximada de llegada) estaba todo bastante vacío, aunque había mucho revuelo (vamos, éramos pocos pero nos hacíamos destacar). Hubo aglomeraciones con el concurso de Karaokes, que fue la actividad clave del día (de todo el evento, fue el Concurso de Cosplay). Y, como siempre, han vuelto a destacar los carteles “abrazo gratis” y hubo alguna que otra representación improvisada de varios cosplayers y fans de Para-para. Lo que tampoco ha cambiado ha sido el buen ambiente que había, tanto por parte de los que asistimos al evento como los encargados de los stands, que sufrían apagones continuos o no encontraban los productos que pedían sus clientes. Ha habido mucha amabilidad y muy buen rollo.

Organización: Daba bastante que desear. No había puesto de información, el stand que se encargaba de dar regalos por la entrada estaba a tomar viento fresco y sin ningún tipo de señalización, había apagones continuos, los micrófonos fallaban bastante, a la presentadora no se la entendía nada porque no sabía vocalizar, hubo varios errores cuando los técnicos de sonido tenían que poner las canciones de los karaokes y, a mi parecer, había demasiada gente encargándose de la salida y la entrada del evento. Lo que sí he notado, es que había más seguridad. Otra cosa que tampoco me hizo mucha gracia era que la colocación de los puestos estaba bastante mal distribuida (para que haya más espacio en los pasillos, hubiera pegado los puestos a la pared).

Actividades: Curiosamente, este año ha habido más actividades, aunque no ha habido sección de consolas. En sustitución, pusieron las típicas máquinas de recreativos del año catapúm con clásicos como el Pang o el Dance Dance Revolution. Hubo chibicharla que aconsejaba sitios que había que visitar si algún día alguno de nosotros iría a Japón, charlas con los dobladores de Bob Esponja, Naruto y demás y sobre gundams. En la planta de arriba, había una excelente colección de dibujos que hacían homenaje a Miyazaki y a sus obras, así como una exquisita gama de fotografías realizadas a varios cosplayers. En la misma planta de arriba, colocaron mesas y una gran variedad de juegos de mesa, como el Risk, Munchkin y el Jungle Speed, entre otros. Otra exposición que hubo fue de objetos coleccionables de la famosa saga de Star Wars, con fotos firmadas por los actores originales, figuritas, cascos, carteles, etc.

Puestos: Había pocos, aunque con precios bastante más asequibles que otros años (me saqué una preciosa Yoko de resina con pose molona por 25 euros sólo). Lo malo es que había muy poca variedad en cuestión de productos. Este año, sin embargo, no ha habido tienda de cosplays (de ropa sí, pero de cosplays enteros no). Lo único que aplaudo (y concretamente al chaval del puesto que venía desde Andalucía; y otro que daba lo que fuera por tener un poco de luz) es que había muchas risas con el asunto de los apagones, ya que eran continuos. Cosplays: Ha habido de todo. Algo que me sintió bastante mal fue que llevaba meses queriendo lucir mi kimono de Akatsuki y cuando llego, me encuentro con otras dos que llevaban el mismo que el mío -___-. Otra vez volvió a triunfar el cosplay de Suzumiya Haruhi y destaco un grupo de personas que todos los años van vestidos de jedis y que siempre se curran una coreografía con las espadas láser. Y más que cosplays buenos, había más cosplays malos y caseros 100%, como una especie de Doraemon con la cabeza achatada que daba demasiado miedo o un Blanka un poco mediocre. Sin embargo, poco se podría decir de los cosplays, ya que el día de los disfraces era el domingo 14 y no el 13.

Mis notas a destacar: Ha sido un día bastante agradable para mí, ya que estuve con mi novio y los dos íbamos cospleados de Naruto (él de Anbu, yo con el kimono), conocí por fin a Didi y oí palabras que, sinceramente, no creía que oiría nunca en boca de unos amigos; unas palabras muy agradables y que me hicieron sentir mejor, algo que tenía que haber oído hace muchos años por la boca de cierta persona y que jamás lo ha hecho (y dudo que lo haga algún día). Muchas gracias por vuestro apoyo, por haberos conocido y por darme la oportunidad que me habéis dado ^^ (ay, mierda, ya me estoy poniendo roja de vergüenza XD). Lo único que me desilusionó un poco el día fue que no conocí a la chica que iba escondida bajo ese cabezón de mascota sacada de Sonic y que hacía publicidad de FTW, ni a demás rameneros que acudieron al JW. Espero conoceros pronto algún día ^^.
P.D.: Imágenes sacadas por mi cámara, salvo la última, que la he sacado de Ramen para Dos